
En lo que constituye una nueva respuesta al debate que hemos venido sosteniendo por los medios de comunicación,me ha parecido necesario señalar que los dichos de la Presidenta de la Federación de Trabajadores de la Industria Pesquera (Fesip), Teresa Lizana, cuando se refiere a que la ley de los Límites Máximos de Captura repartió cuotas, no tienen relación alguna con que el sistema sea sustentable.
Es verdad que las cuotas se repartieron, pero a los industriales cada año les toca menos por la sobreexplotación a la que se ha llegado con el sistema que ellos mismos defienden, 50% menos según la propia señorita Lizana. La verdad es que no han dejado peces en el agua para que se reproduzcan.
La autoridad pesquera no da ni un pez sin que este sea acordado por el Consejo Nacional de Pesca, el que es dominado por los propios industriales y sus empleados, como la señorita Lizana. Entonces deberíamos analizar cuál es el rol de este Consejo que decide cual va a ser la cuota y que mayoritariamente está integrado por quienes reciben esas cuotas… es como dejar a los conejos cuidando las zanahorias… pero conejos con dientes de tiburón.
Sin duda que otro de los efectos nefastos de los Límites Máximos de Captura ha sido la concentración del sector pesquero en un grupo de familias que actúa como un verdadero cartel, el mismo que manda en el Consejo. Este sería el principal problema por el cual se dan cuotas muy por sobre los recomendado por los científicos. Ya es tiempo que el cartel de la pesca deje de autoentregarse cuotas infladas de recursos que son de todos los chilenos.