
El INE ha entregado las cifras de desempleo correspondientes al trimestre julio-septiembre, y aunque el gobierno ha mostrado su satisfacción y optimismo por lo que sería el inicio de una tendencia a la baja de la cesantía, augurando incluso que se podría llegar a menos de dos dígitos a fin de año, la verdad es que para quienes vivimos en la Provincia de San Antonio, y especialmente para quienes vivimos en la comuna de ese mismo nombre, las cifras sólo nos inducen a la preocupación, pues ubicarse como la quinta ciudad con más trabajadores cesantes del país, es un “honor” que nadie quisiera ostentar.
Esta situación tiene su origen, entre otras cosas, en el doble centralismo que vivimos: el de la capital nacional y el de la capital regional, que hace que sigamos siendo -como lo hemos repetido ya muchas veces- el patio trasero de la Región de Valparaíso.
Para salir al paso de estas dramáticas cifras deben adoptarse medidas reales y permanentes, y no disponer sólo empleos de emergencia para empezar a revertir la situación. No podemos esperar llegar a cuadros críticos como el de Coronel, donde la cesantía llegó al 19,2% para actuar. Hace falta un rol más activo del Estado, no sólo adelantando inversión y obras públicas, sino también generando un trato diferenciado a las provincias y comunas donde hay mayor desempleo.
Esta brutal cesantía no sólo repercute en la calidad de vida de las personas, como es obvio, sino que además sigue limitando las expectativas de desarrollo colectivo e individual, porque por ejemplo, si ya era difícil que la familia de un joven de San Antonio tuviera recursos suficientes para que hijo se fuera a estudiar a una universidad en Valparaíso, hoy esas mismas familias tendrán aún menos posibilidades. Por eso ahí debe estar el Estado para entregar más y mejores becas a los buenos estudiantes de la zona.
Deben entregarse recursos adicionales a los municipios para que puedan absorber mano de obra con sus propias inversiones y proyectos. Deben destinarse mayores aportes financieros al per cápita de la salud municipalizada, porque entre comer o comprarse un remedio la gente optará por comer y terminará enfermándose más y requiriendo más asistencia médica.
Necesitamos que “las instituciones funcionen” como decía el padre presidente de un actual candidato a senador por esta zona. Necesitamos una Corfo y una Agencia Regional de Desarrollo que hagan menos estudios, pero logren mayores y más focalizados avances en materia de incentivos a la inversión privada o a la asociación de recursos públicos y privados.
Es tiempo de recuperar el sentido original que tuvo la creación del Fondo Nacional de Desarrollo Regional en el gobierno de Frei Ruiz-Tagle, que era, como su nombre lo indica, un fondo que tenía como objetivo potenciar las riquezas y capacidades naturales y productivas de cada región, pero que con el paso de los años ha terminado transformándose en un presupuesto adicional que en cada región tienen el MOP, Educación y Salud.
Queremos, ya de cara a la época estival, que se atienda la propuesta de la “Ley Cartagena” y reintegre a través del Fondo Común Municipal mayores recursos, de manera de compensar efectivamente la fuerte inversión que los municipios deben hacer para atender las necesidades de millones de chilenos que pasan su verano en el litoral central: los municipios chicos y pobres de la zona no pueden subsidiar a las comunas de Santiago, dejando a sus habitantes permanentes sin recursos para atender sus propias necesidades.
Creemos además que adicionalmente el Estado debe aumentar y mantener, incluso en el verano, los almuerzos para los niños de familias más pobres, porque de esa manera ayudamos a esos hogares, así como los jardines de la Junji y de Integra deben ofrecer una mayor capacidad de cupos en sus programas de verano en la provincia, para que así las madres que a lo menos consiguen empleo durante la temporada tengan donde dejar a sus hijos y ser madre o padre no se convierta en un obstáculo para trabajar.
El Estado debe tener mecanismos claros y recursos disponibles establecidos para que se activen automáticamente en aquellas comunas donde la cesantía sobrepasa los dos dígitos, sobre todo en aquellas que van más allá del 15%, que en la práctica significa que uno de cada 5 personas en edad de trabajar está cesante. Otra medida que se podría implementar a lo menos por un período limitado de tiempo, que podría ser no superior a seis meses, es que el Estado, a través del MOP, acuerde un subsidio a las concesionarias de las rutas, de manera que baje el costo de los peajes y reduzca los costos de quienes deben salir fuera de la comuna a trabajar y para quienes realizan actividades productivas que involucran un fuerte gasto en este ítem.
Ese subsidio podría calcularse sobre la base del flujo promedio (diario o mensual) de vehículos. Eso también posibilitaría que bajen los precios de los pasajes en los buses, lo que impactaría positivamente en quienes deben viajar cada día a sus trabajos fuera de la provincia. Si no es viable el subsidio, podría rebajarse el peaje a cambio de la extensión de la concesión por un período a convenir.
Sabemos que este no es el momento para enfrascarse en el debate de qué es más conveniente, si más Estado o más mercado: lo que se requiere es que tanto el Estado como el mercado funcionen al servicio del bien común.
Es el momento en que el gobierno haga su trabajo, hasta el último día, como corresponde.
Es también el tiempo de denunciar la obscena ostentación que hace la derecha ante la pobreza de la gente y sus necesidades con sus millonarias campañas.
Nosotros seguiremos recorriendo las ferias y las poblaciones, reuniéndonos con las organizaciones sociales y trabajando, no sólo con el legítimo objetivo de representar a la gente de esfuerzo del Distrito 15, porque vivimos en San Antonio, porque no necesitamos que nadie nos cuente cuales son los problemas.
Porque nuestra campaña no es sólo para ganarle a la Concertación y a la derecha en diciembre, sino fundamentalmente para ganarle a la cesantía, a la marginación y la pobreza permanentemente.
Etiquetas: campaña, cesantía, desempleo, San Antonio
diciembre 11, 2009 a las 6:47 am |
Fuerza compañero cosme, el domingo cambiaremos la Historia…